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-Nunca comas hasta
llenar el estomago.
Has de dejar ¼ para comida, ¼
para liquido, ¼ para aire y ¼
vacío. De este modo permites que tu sistema
digestivo pueda procesar correctamente. Necesitamos
mucho menos de lo que creemos, cuando
tienes hambre, la sensación de hambre
es,en su mayor parte, "mental", psicológica,
tu cuerpo no lo necesita, es ilusorio, es una
trampa de la mente, la sensación de hambre,
el deseo de comer, los sentidos nos mantienen
engañados con los programas que estan
siendo ejecutados en nuestro software mental.
Esto lo saben las personas que hacen ayunos
o dietas depurativas largas. Cuando tu cuerpo
se acostumbra, no necesitas ni tienes la sensación
de necesitar comer tanto y además te
sientes mucho mejor, mas ligero, eres más
productivo, sientes de un modo diferente, eres
más libre.
Los crudívoros y frugívoros
saben muy bien esto. Ellos no están constantemente
siendo engañados por los guisos y sabores
de la cocina.
Con una dieta crudívora, te vuelves más
perceptivo, más alineado con tu esencia.
Haz la prueba durante unas semanas.
-Es conveniente
dejar un espacio de 4-5 horas entre comidas.
Cuando sé esta haciendo la digestión
la sangre trabaja intensamente
en el área digestiva y otras
partes del cuerpo pueden ser provistas con menos
sangre. Los ojos, orejas, naríz
y cuello necesitan una buena circulación,
cuando estas áreas están débiles
y desnutridas por una circulación débil,
son vulnerables a ataques de bacterias y virus
y producen resfriados, gripe y enfermedades.
-Escucha a tu
cuerpo.
Si no le sienta bien a tu cuerpo, aunque sea
la comida mas recomendada por la autoridad dietética
x y no puedes digerirla y eliminarla propiamente,
entonces a tí no te va a funcionar y
es más conveniente que no la tomes. Tu
cuerpo sabe mejor que nadie qué es lo
que le sienta bien y qué no. Aprende
a escucharlo y a sintonizarte con él.
Según lo vas cuidando y queriendo, vas
siendo más perceptivo y aprendes a conocer
que es lo más adecuado para ti.
-Mastica y saborea
lentamente cada alimento.
Tu estómago no tiene dientes,
si no masticas bien, los alimentos que llegan
al estómago no están preparados
para ser digeridos y la digestión
empieza en la boca. Al mezclarse con
la saliva se impregna con enzimas que ayudan
la digestión. Si eres muy rápido
comiendo, cuenta de 20 a 50 veces por cada vez
que te lleves algo a la boca. Esto hará
que comas más lento.
Muchas veces me pillo comiendo
súper rápido y sin saborearlo
lentamente, sin apreciar el regalo. Esto me
provoca desórdenes digestivos por muy
nutritivo que sea el valor de los alimentos.
Si comes con prisas o estás nervioso
y tienes emociones negativas, hazte un favor
y relájate o simplemente no comas. Te
harás un favor y evitaras envenenarte.
La tensión y las emociones negativas
junto con una dieta incorrecta son una combinación
desastrosa para tu salud.
-Beber agua.
Necesitamos 2 litros de
agua al día, en verano o si pierdes
mucha agua, más.
Si comes mucha fruta no necesitas tanta y además
el agua de la fruta es más rica que el
agua normal.
Beber agua entre comidas elimina el hambre causado
por el nerviosismo que te lleva a comer por
comer. El mejor momento para beber es al
levantarse, entre comidas y antes de irse a
la a dormir. No debería beberse
en las comidas ya que diluye los jugos digestivos.
La mayoría del agua del grifo contiene
toxinas químicas además de cloro.
Los filtros de agua de carbono
activo son los más efectivos para
eliminar algunas sustancias nocivas.
Hay otro tema y es que el agua de las ciudades
es además es un agua
muerta. El agua embotellada también
está muerta, de cualquier tipo, el embotellado
lo único que hace es que se pueda mantener
en el envase.
El agua del río Ganges a pesar de lo
contaminada que pueda estar, es un agua más
viva que cualquiera de la que disponemos en
la ciudad.
Es aconsejable beber agua
purificada y energetizada, un agua natural
sin que haya sido embotellada. Una forma de
aumentar la vibración del agua es colocar
un cuarzo energetizado en un recipiente de agua.
El agua diamantina
también es un agua con una frecuencia
vibratoria superior.
-Combinación de los alimentos.
Cada tipo de comida requiere ciertas enzimas
para su digestión, y comer comidas
incompatibles carga el sistema digestivo y puede
que no se asimilen algunos alimentos.
Además cada tipo de alimento requiere
de unos tiempos de digestión
diferentes y si se mezclan comidas con
tiempos muy variados, algunas se pudren y se
digieren con muchas dificultades.
En general, cuantos menos
alimentos mezclemos en una comida, mejor.
-El ambiente de la
preparación.
Cuando cocinas, has de ser consciente de las
vibraciones que estás
transmitiendo a los alimentos y de que
esas vibraciones van a ser sentídas y
asimiladas por las personas que comen tus alimentos.
Por eso es necesario preparar la comida en un
ambiente agradable, tranquilo,
en paz, relajado, sin tensiones ni prisas, positivo.
Todos notamos este ingrediente secreto que no
es aparentemente visible pero que es definitivamente
apreciable cuando comes en las casas de ciertas
personas.
Puedes cantar mantras y poner melodías
con frecuencias de vibración elevadas,
tus invitándoos lo sentirán, quiéreles,
te lo agradecerán. Si me invitas, yo
también te lo agradeceré :)
Mi intuición me dice que la dieta ideal
es crudívora-frugívora donde no
hay necesidad de cocinar ni preparar nada, además
de los ahorros energéticos y calidad
de los alimentos, de tiempo, de dinero, de beneficio
al planeta...
-Transmutar las energías.
Antes de comer es de gran valor el que puedas
transmutar todas las energías negativas,
impurezas y toxinas
que los alimentos puedan contener.
Si los alimentos no son orgánicos y desconoces
su procedencia y como han sido producidos o
cocinados, es necesario que visualices la comida
y sus energías y estés
agradecido por ofrecerte sus propiedades
nutritivas, información genética
y energía que te van a transmitir.
Yo suelo pintar mentalmente una especie de cuadro
con los colores de la comida y lo mezclo haciendo
una especie de collage mientras doy las gracias
por recibir su energía.
Incluso a veces si son unidades como las frutas,
las hablo y las digo lo bonitas que son y las
doy las gracias de nuevo.
Esta tradición de transmutar las energías
y dar gracias a su creador, es realmente bendecir
la comida, algo que me hacía gracia cuando
era pequeño y que ahora comprendo.
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